Cuando llega un nuevo hermanito, las cosas cambian en casa y los peques pueden sentir emociones muy fuertes. Los celos son de los sentimientos más normales. Aunque a veces preocupan a los padres, forman parte del desarrollo de los niños y se pueden manejar con paciencia y un buen acompañamiento.
Celos entre hermanos
Los celos entre hermanos son algo que pasa en muchas familias. No significa que los padres lo estén haciendo mal. Los niños están aprendiendo a controlar sus emociones y a compartir la atención de sus padres, así que es normal que se enfaden, discutan o busquen llamar la atención.
Los celos pueden aparecer por varios motivos: cuando nace un bebé, cuando se les exige más al mayor, cuando hay diferencias en el trato o simplemente porque cada niño está en una etapa distinta. A veces no hay un motivo concreto, solo sienten que reciben menos cariño o atención que su hermano.
Se manifiestan de formas distintas. Algunos niños se ponen más irritables, otros vuelven a hacer cosas que ya habían superado, como hacerse pis en la cama, y otros se enfadan o dicen cosas malas a su hermano. También puede ser algo más silencioso, como tristeza o aislamiento.
¿Cómo tratar y prevenir los celos entre hermanos?
Los celos no desaparecen de un día para otro, pero se pueden manejar. Lo importante es entender lo que necesita cada niño y actuar con paciencia y coherencia. Aquí tienes algunos consejos que pueden ser fáciles de aplicar:
Dedicar tiempo solo para cada niño
Cada niño necesita sentirse especial. No hace falta pasar mucho tiempo, pero sí que sea tiempo de calidad. Hablar, jugar o simplemente estar juntos ayuda a que no sientan que deben competir por la atención de los padres.
Escuchar y validar lo que sienten
Cuando un niño tiene celos, no hay que decirle que “no es para tanto”. Es mejor reconocer lo que siente y ponerle palabras. Por ejemplo: “Veo que no te gusta y te molesta que tu hermano reciba atención. Ahora vamos a jugar juntos un rato”. Esto ayuda al niño a entender sus emociones.
Evitar comparaciones
Decir cosas como “tu hermano hace esto mejor” genera más celos. Cada niño es diferente. Mejor centrarse en lo que cada uno hace bien: “Hoy has recogido tus juguetes, ¡muy bien!”. Así aprenden a sentirse valorados sin competir.
Ajustar lo que se les pide según la edad
A veces se espera demasiado del hermano mayor. Esto puede frustrar al niño. Es importante dar tareas que cada uno pueda hacer según su edad y capacidad, explicando bien qué se espera.
Fomentar que se ayuden y jueguen juntos
Los momentos compartidos ayudan a que los hermanos se lleven mejor. Juegos en equipo o pequeñas tareas juntos hacen que aprendan a cooperar en lugar de competir.
Elogiar cuando se portan bien
Si se ayudan o se tratan con cariño, hay que destacarlo. Esto refuerza la relación y hace que vean que llevarse bien es positivo. Por ejemplo: “Me ha gustado cómo ayudaste a tu hermano a vestirse, eso es muy generoso”.
Mantener reglas claras
Las normas deben ser iguales para todos, aunque se adapten a la edad. Cuando los límites son claros, los niños se sienten seguros y se pelean menos.
Enseñar a hablar sobre lo que sienten
Es bueno que los niños aprendan a decir lo que sienten. Frases simples como “me siento triste porque…” les ayudan a expresarse. Los padres deben escuchar con atención y sin juzgar.
No castigar los celos
Los celos son normales, no hay que castigarlos. Es mejor enseñar maneras de manejarlos: pedir ayuda, compartir tiempo con el hermano o hacer algo tranquilo por su cuenta.
Damos herramientas para evitar los celos entre hermanos
En nuestro centro psicología en Málaga ayudamos a las familias a mejorar la convivencia y a entender mejor las emociones de sus hijos. Acompañamos a padres y madres para poner límites claros, comunicarse mejor y responder a los celos con calma.
En Centro Psicología y Mente ofrecemos orientación adaptada a cada familia, de manera cercana y realista. Nuestro objetivo es que cada niño se sienta querido, seguro y comprendido, y que la vida en familia sea más tranquila para todos. Contacta con nosotros.