Cada vez hay más interés por llevar una alimentación saludable. Las personas que quieren llevar una alimentación más sana suelen hacer cosas como: leer etiquetas, evitar ciertos productos o intentar comer más natural puede. Sin embargo, estos comportamientos pueden suponer un problema cuando esa preocupación por comer bien se vuelve una obsesión. En esos casos hablamos de ortorexia.
La ortorexia es un problema relacionado con la alimentación, menos conocido que otros trastornos, pero quepuede generar malestar y limitar mucho la vida de la persona.
Ortorexia: qué es
La ortorexia es una obsesión por comer extremadamente saludable. La persona empieza a preocuparse tanto por la calidad de los alimentos que acaba eliminando muchos productos de su dieta porque los considera poco saludables, artificiales o perjudiciales.
Al principio puede parecer simplemente un intento de cuidarse más. Sin embargo, poco a poco la alimentación se convierte en el centro de la vida. Se dedica mucho tiempo a pensar qué se puede comer, cómo se ha preparado la comida o de dónde vienen los ingredientes. Esto puede generar ansiedad, culpa o miedo si la persona siente que no está comiendo de la manera que considera correcta.
Con el tiempo, esta obsesión puede provocar una dieta demasiado restrictiva y desequilibrada. También puede afectar a las relaciones sociales, ya que muchas personas con ortorexia evitan comer fuera de casa o participar en planes donde no pueden controlar lo que comen.
Síntomas de la ortorexia
Aunque cada persona puede vivirlo de forma distinta, hay algunas señales frecuentes que pueden indicar la presencia de este problema.
Los síntomas emocionales son:
- Ansiedad al pensar en la comida. La persona pasa mucho tiempo pensando en qué alimentos son “correctos” o “incorrectos” y puede sentir ansiedad si no tiene control sobre lo que va a comer.
- Culpa al saltarse sus normas alimentarias. Si en algún momento come algo que considera poco saludable, puede sentirse muy mal consigo misma.
- Necesidad de control. Aparece una fuerte necesidad de controlar todos los ingredientes, la forma de preparación o el origen de los alimentos.
- Aislamiento social. Muchas veces se evitan comidas familiares, restaurantes o eventos porque no se puede seguir una dieta estricta.
Pero también existen síntomas físicos:
- Pérdida de peso o dieta muy limitada. Al eliminar muchos alimentos, la dieta puede volverse demasiado restrictiva.
- Posibles carencias nutricionales. Si se excluyen grupos completos de alimentos, pueden aparecer déficits de nutrientes importantes.
- Fatiga o falta de energía. Una alimentación muy limitada puede afectar al nivel de energía del cuerpo.
- Cambios en el estado físico general. En algunos casos pueden aparecer problemas digestivos, debilidad o dificultades para mantener una alimentación equilibrada.
Preguntas frecuentes sobre la ortorexia
La ortorexia genera muchas dudas, sobre todo porque a veces se confunde con el deseo de llevar una alimentación saludable.
¿Es lo mismo comer sano que tener ortorexia?
No. Comer sano es algo positivo y recomendable. La diferencia está en el grado de preocupación, en el nivel de control y en la flexibilidad – rigidez.
Una persona que cuida su alimentación puede ser flexible. Si un día come algo menos saludable no siente culpa ni ansiedad. En cambio, en la ortorexia la alimentación se vuelve rígida y obsesiva. Se establecen normas muy estrictas y romperlas puede generar mucho malestar emocional.
¿Por qué aparece la ortorexia?
No hay una única causa. En muchos casos está relacionada con la búsqueda de control, la presión social por tener una alimentación “perfecta” o el miedo a enfermar.
También influyen factores psicológicos como la ansiedad, el perfeccionismo o la necesidad de seguir reglas muy estrictas. A esto se suma la gran cantidad de información sobre alimentación que circula hoy en día, que a veces puede generar confusión o miedo hacia ciertos alimentos.
¿Cómo detectar la ortorexia?
Detectar la ortorexia no siempre es fácil al principio, porque la preocupación por comer sano suele verse como algo positivo. Sin embargo, puede convertirse en un problema cuando la alimentación empieza a ocupar demasiado espacio en la vida diaria.
Algunas señales de alerta son:
- Pensar constantemente en la calidad de los alimentos.
- Eliminar cada vez más productos de la dieta.
- Sentir ansiedad y culpa cuando no se siguen las normas alimentarias que uno mismo se ha impuesto.
- Evitar comer fuera de casa o rechazar planes sociales por no poder controlar la comida.
¿Puede afectar a la vida diaria?
Sí, y bastante. Cuando la ortorexia avanza, la comida pasa a ocupar una gran parte del tiempo y de la energía mental de la persona. Esto puede afectar a la vida social, al trabajo o a las relaciones personales.
¿La ortorexia es un trastorno alimentario?
La ortorexia se considera un problema relacionado con los trastornos de la conducta alimentaria. Aunque no siempre aparece como diagnóstico independiente en algunos manuales clínicos, muchos profesionales la incluyen dentro de este grupo por sus características.
Al igual que otros trastornos alimentarios, implica una relación poco saludable con la comida, normas muy rígidas sobre lo que se puede o no comer y un gran impacto en el bienestar emocional y social de la persona.
¿Se puede prevenir la ortorexia?
Sí, en muchos casos se puede prevenir desarrollando una relación equilibrada con la comida. Comer saludable es importante, pero también lo es mantener cierta flexibilidad y no ver los alimentos como completamente “buenos” o “malos”.
Tener una visión realista de la alimentación, evitar las normas demasiado estrictas y entender que una dieta equilibrada admite variedad puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar una obsesión por la comida saludable.
¿La ortorexia tiene tratamiento?
Sí, y es importante abordarla cuanto antes. El tratamiento suele centrarse en trabajar la relación con la comida, reducir la rigidez en las normas alimentarias y recuperar una alimentación equilibrada.
En muchos casos es necesario trabajar tanto la parte psicológica como la nutricional. El objetivo no es dejar de comer sano, sino aprender a hacerlo de una forma flexible, equilibrada y sin que genere ansiedad o culpa.
Te ayudamos a superar la ortorexia
En Psicología y Mente sabemos que cuando la relación con la comida se vuelve una obsesión puede generar mucho malestar y afectar al día a día. Por eso abordamos este tipo de situaciones de forma cercana y profesional, adaptándonos siempre a cada persona.
Somos un centro de psicología, nutrición y psiquiatría en Málaga que trabaja de forma conjunta para ayudarte a recuperar una relación más sana con la alimentación. Desde la psicología abordamos los pensamientos y emociones relacionados con la comida, y desde la nutrición te ayudamos a volver a una alimentación equilibrada y realista, sin restricciones innecesarias ni culpa. Nuestro objetivo es que puedas volver a vivir la comida con normalidad y tranquilidad. Contáctanos.